Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Estados en desarrollo sin litoral buscan reformas internacionales para crecimiento equitativo

https://una-oic.org/wp-content/uploads/2025/08/PHOTO-2025-08-05-23-32-52.jpg

Con la presencia de altos representantes internacionales y jefes de Estado, la ciudad de Awaza, en Turkmenistán, se convirtió en el epicentro del debate global sobre la equidad en el desarrollo económico. La Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Países en Desarrollo sin Litoral fue inaugurada con un mensaje claro: es necesario derribar las barreras estructurales que mantienen a estas naciones al margen del crecimiento sostenible y del comercio internacional.

El encuentro tiene el objetivo de establecer compromisos tangibles que faciliten el progreso hacia un modelo económico mundial más equitativo, en el que la situación geográfica no sea el factor decisivo del futuro de una nación. La reunión también marca el comienzo oficial del Programa de Acción de Awaza, un plan estratégico para los próximos diez años que posiciona a los 32 países en desarrollo sin litoral en el foco principal.

Realidades desiguales en un mundo interconectado

Actualmente, los países sin litoral en desarrollo agrupan a más de 500 millones de personas distribuidas en África, Asia, Europa y América Latina. Bolivia y Paraguay representan a la región latinoamericana en esta categoría. A pesar de su considerable población, estas naciones tienen una participación económica mundial extremadamente limitada, aportando apenas el 1% del comercio y la producción global.

El desafío más importante para estas naciones es su separación geográfica de las rutas marítimas, lo cual conlleva elevados costos de transporte, complicaciones en logística, procedimientos aduaneros complejos y una gran dependencia de los países vecinos para llegar a mercados internacionales. Esta situación restringe su competitividad y ralentiza su desarrollo económico.

Además, está aumentando la tensión económica. Los niveles de deuda externa han llegado a un punto crítico, afectando los fondos destinados al progreso social y al desarrollo de infraestructura. Esta circunstancia ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema financiero global, que a menudo establece condiciones limitantes y poco adecuadas a las circunstancias de estos países.

El Proyecto de Acción de Awaza: una renovada perspectiva de colaboración

En respuesta a estos desafíos, el Programa de Acción de Awaza establece cuatro ejes estratégicos con los que se busca promover un desarrollo más inclusivo y resiliente:

Transformación económica y digital

Invertir en sectores de alto valor añadido, fomentar la innovación interna y mejorar la conectividad digital se destacan como fundamentales para diversificar las economías sin salida al mar. Reducir la brecha tecnológica permitirá a estos países participar más eficazmente en los mercados internacionales y mejorar su competitividad.

Conectividad y comercio regional

La actualización de las infraestructuras de transporte, tales como trenes, rutas y aduanas, se considera crucial para disminuir los costos logísticos y apoyar la integración en las cadenas de valor globales. Asimismo, se propone la importancia de establecer acuerdos comerciales regionales que agilicen el movimiento de bienes y refuercen las relaciones económicas entre naciones vecinas.

Resiliencia climática

La exposición de estas naciones a eventos climáticos extremos demanda una acción conjunta. El Proyecto sugiere aumentar el financiamiento para la adaptación al cambio climático y asegurar el acceso a tecnologías limpias, lo cual facilitaría una transición ecológica justa y sostenible.

Reforma financiera global

Reevaluar la situación actual del financiamiento resulta uno de los asuntos más apremiantes. Las oportunidades reducidas para inversiones en el ámbito climático, los costos elevados del crédito y las restricciones para acceder a financiamiento en condiciones favorables han restringido las perspectivas de desarrollo. Se propone una modificación de los mecanismos multilaterales para asegurar justicia económica y equidad en el acceso a los recursos.

Avanzando hacia un crecimiento sin límites excluyentes

La Conferencia de Awaza constituye un momento esencial para destacar las necesidades de las naciones sin salida al mar, que tradicionalmente han sido omitidas en las decisiones globales. La idea de transformar sus limitaciones geográficas en conexiones cooperativas se establece como una invitación a la acción para gobiernos, entidades internacionales y participantes del sector privado.

El logro de estos países no es solamente un requisito de equidad, sino además una condición necesaria para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Colocarlos en el corazón de la agenda internacional conlleva aceptar que un progreso realmente inclusivo se alcanza únicamente al asegurar oportunidades justas para todas las naciones, sin importar su localización.

Con el Plan de Acción de Awaza implementado, se delineó un sendero hacia un desarrollo inclusivo y sostenido para los países sin acceso al mar. Ahora queda convertir los compromisos en medidas tangibles que superen barreras antiguas y fomenten un sistema global más cooperativo y eficiente.